Carmen OrtegaVIEW PROFILE →
Loewe estrena era: el dúo de Proenza Schouler toma el relevo de Jonathan Anderson en la joya española del lujo
Tras once años transformadores, Jonathan Anderson deja Loewe y los diseñadores Jack McCollough y Lazaro Hernández, fundadores de Proenza Schouler, asumen la dirección creativa de la histórica casa española. Un cambio de guardia que marca el inicio de un capítulo decisivo para la marca.
El mundo de la moda de lujo vive uno de esos momentos de transición que marcan el rumbo de toda una década, y en esta ocasión el protagonista es una de las casas más emblemáticas de España. Loewe, la histórica firma española, abre oficialmente un nuevo y trascendental capítulo en su larga historia con un profundo cambio en su dirección creativa que ha acaparado la atención de todo el sector.
El fin de una era dorada
Para comprender la magnitud de este cambio, es imprescindible mirar hacia atrás y reconocer el legado de quien deja el timón de la firma. Jonathan Anderson abandona oficialmente Loewe tras una aclamada etapa de once años al frente de la dirección creativa, un periodo que sin lugar a dudas quedará grabado en los anales de la moda como una de las transformaciones más exitosas y celebradas del panorama reciente.
El impacto de su gestión no se mide únicamente en aplausos de la crítica, sino también en cifras económicas verdaderamente contundentes. Bajo su transformador liderazgo, la marca española logró catapultarse a las grandes ligas de la moda internacional, elevando sus ingresos anuales estimados hasta superar la impresionante barrera de los mil quinientos millones de dólares, un salto cualitativo y cuantitativo sin precedentes.

Los nuevos capitanes
El relevo de una figura de semejante calibre recae ahora sobre los hombros de un dúo creativo de enorme prestigio y reconocimiento en la industria. Se trata de los diseñadores Jack McCollough y Lazaro Hernández, la pareja artística que se encuentra detrás de la célebre firma neoyorquina Proenza Schouler, quienes asumen a partir de ahora la totalidad de la responsabilidad creativa de la casa española.
La trayectoria de estos dos diseñadores avala sobradamente la enorme confianza que la firma ha depositado en ellos para esta nueva etapa. McCollough y Hernández fueron los directores creativos de Proenza Schouler, una marca que ambos cofundaron allá por el año 2002, y de la cual se despidieron el pasado mes de enero, dejando así el camino libre para embarcarse en esta nueva y estimulante aventura profesional.
Un mandato total
El alcance de las responsabilidades que asume este talentoso dúo es absolutamente completo, sin dejar ningún área fuera de su influencia creativa. Según ha comunicado la propia Loewe, McCollough y Hernández cargarán con la responsabilidad creativa íntegra de todas las colecciones de la casa, abarcando tanto la moda femenina como la masculina, así como la marroquinería y el resto de accesorios que definen a la marca.
Esta amplitud de miras resulta especialmente significativa en el caso de Loewe, una firma que hunde sus raíces más profundas precisamente en la maestría del trabajo con la piel. Confiar la marroquinería, el corazón histórico y el saber hacer artesanal de la casa, a estos nuevos directores, subraya la magnitud del reto que tienen por delante y la fe absoluta que la compañía tiene depositada en su visión.
El debut ya es una realidad
Lejos de tratarse de un simple anuncio de futuro, la nueva era ya ha comenzado a materializarse ante los ojos del público y de los expertos del sector. La firma española ya ha desvelado su campaña para la temporada de primavera y verano, la primera que ha sido concebida y diseñada íntegramente por los nuevos directores creativos, lo que supone su verdadera y esperada carta de presentación al mundo.
Este primer trabajo funciona como una declaración de intenciones que permite vislumbrar hacia dónde podría dirigirse la casa en los próximos años. Todas las miradas del universo de la moda están ahora puestas en cada uno de sus movimientos, analizando con lupa cómo lograrán honrar el impresionante legado recibido mientras imprimen, al mismo tiempo, su propio y personal sello de identidad.
El orgullo del lujo español
Más allá de los nombres concretos que ocupan los titulares, este cambio de guardia reafirma la posición de Loewe como uno de los grandes tesoros del lujo con acento español en el escenario global. La firma se ha consolidado como un pilar fundamental que demuestra la enorme capacidad del talento y la artesanía nacional para competir de tú a tú con las casas más grandes y prestigiosas del mundo.
En definitiva, la llegada de McCollough y Hernández no supone un punto final, sino el emocionante comienzo de un nuevo trayecto lleno de posibilidades e incógnitas por resolver. El futuro dirá si este talentoso dúo consigue escribir un capítulo tan brillante como el anterior, pero lo que es innegable es que la histórica casa española afronta esta nueva etapa con una energía y unas expectativas renovadas.






