Carmen OrtegaVIEW PROFILE →
El calzado 'made in Spain': cómo Elche y sus zapateros conquistan el mundo lejos de las grandes pasarelas
Lejos del ruido de las grandes marcas de moda, la industria del calzado español sigue siendo una potencia silenciosa. Con Elche como capital y firmas como Camper, el zapato 'made in Spain' mantiene vivo un saber hacer que exporta a todo el mundo.
Cuando se habla de moda española, la atención suele centrarse en gigantes como Inditex o en las grandes casas de lujo. Sin embargo, existe otra industria más discreta, pero profundamente arraigada, que sostiene buena parte de la reputación del país en el exterior: la del calzado. El zapato 'made in Spain' es sinónimo de calidad y de un saber hacer transmitido durante generaciones.
Elche, la capital del zapato
El corazón de esta industria late en el sureste peninsular, concretamente en Elche y en los pueblos del valle del Vinalopó, en Alicante. Esta zona concentra la mayor parte de la producción nacional de calzado, con miles de empresas dedicadas al sector. Según las estimaciones, la región alberga más de 2.500 compañías zapateras que dan empleo a miles de personas, muchas de ellas pequeñas y de carácter familiar.
De taller familiar a marca global

El caso más conocido internacionalmente es probablemente Camper, la firma nacida en Mallorca de la mano de la familia Fluxá, una estirpe de zapateros con más de un siglo de tradición a sus espaldas. Hoy sus zapatos se venden en más de cuarenta países, demostrando que una marca española puede competir en el escenario global sin renunciar a sus raíces artesanas ni a su identidad propia.
Artesanía frente a producción masiva
La gran baza del calzado español es precisamente su equilibrio entre tradición y calidad. Frente a la producción masiva y barata de otros países, muchas firmas apuestan por el cuero, el diseño cuidado y la fabricación local. Este posicionamiento en la gama media y alta permite competir por valor y no solo por precio, algo cada vez más importante en un mercado saturado de opciones para el consumidor.
Los retos del sector
No todo son buenas noticias, claro está. La industria afronta una competencia feroz de fabricantes asiáticos, el aumento de los costes y la necesidad de atraer a nuevas generaciones de artesanos que tomen el relevo. A ello se suma la presión por ser más sostenible, con materiales reciclados y procesos menos contaminantes, un reto que el sector intenta convertir en una nueva oportunidad de futuro.
Aun así, el calzado español mantiene una posición envidiable. Lejos de los focos de las pasarelas, es un buen ejemplo de cómo la moda también se construye desde el taller, la materia prima y el oficio bien hecho. Cada par de zapatos que sale de Elche o de Mallorca lleva consigo una historia de tradición que, paso a paso, sigue caminando con firmeza por todo el planeta.






